Yoga Integral

Yoga Integral

El yoga integral define la práctica simultánea de las diferentes sendas del yoga en el marco de la evolución de las capacidades humanas.

También llamado Purna yoga o yoga completo se asocia fundamentalmente a la figura de unos de los poetas indios más brillantes de todos los tiempos, Sri Aurobindo Ghose (1872-1950)

Como su propio nombre indica “integra” todas las técnicas que se han venido usando desde haces siglos en esta ciencia milenaria: ejercicios respiratorios (pranayama), asanas (posturas físicas), bandas (cierres energéticos), mudras (gestos con las manos que confieren gran poder)  técnicas de meditación, concentración, relajación, etc. Es el yoga más difundido, al alcance de todos los practicantes, muy indicado para los que se inician y buscan en esta modalidad una clara mejoría de su bienestar psicofísico, así como para los que ven en el yoga una filosofía de vida que va más allá del cuerpo físico

Lo que más se conoce del yoga son sus posturas físicas o asanas, pero esta ciencia milenaria es mucho más que un ejercicio físico. Aunque los beneficios en el cuerpo son notables (fortaleza, tono muscular, equilibrio, etc.) con pocas sesiones el practicante apreciará los cambios psico-físicos y al salir de cada clase notara una gran diferencia, en cuanto al estado de bienestar con uno mismo.

Algunos de sus beneficios

  • Reduce el estrés
  • Mejora la sensación de centramiento y relajación internas
  • Mejora la salud
  • Incrementa la fuerza y la flexibilidad
  • Mejora la concentración
  • Ayuda a vivir plenamente

Como se desarrolla una clase de yoga integral

En una clase habitual se comienza centrando la mente para poder conectar con nosotros mismos. Después de unos ejercicios de calentamiento y estiramiento, se trabaja una secuencia de asanas (posturas corporales) orientada hacia un fin específico. Por ejemplo: reducción de estrés, conexión con uno mismo, energizar el cuerpo, etc. Existen infinidad de ellas.

Al combinarse las asanas en un orden específico, se multiplican los beneficios de cada una de ellas .El final de la sesión se destina a ejercicios de relajación profundos, seguidos en algunos casos, de unos minutos de meditación.

No es preciso tener experiencia previa en el yoga o capacidades de resistencia o flexibilidad especiales para poder realizar los ejercicios ya que las posturas son aptas para todo tipo de personas, se adaptan, y aunque son sencillas confieren un gran bienestar